#12 – Aumento silencioso del azúcar en sangre: John, de 62 años, se sorprendió cuando su nivel de A1C subió de 5.6 a 6.8 en seis meses. Los metaanálisis muestran que las estatinas pueden aumentar el riesgo de desarrollar diabetes de nueva aparición entre un 9 % y un 12 %. Tu pastilla para “proteger el corazón” podría estar empujándote hacia otra enfermedad.
#11 – Cambios de humor inexplicables: Un día estás bien, al siguiente te irritas con todo el mundo. Estudios europeos vinculan el colesterol bajo con niveles bajos de serotonina; esto se traduce en irritabilidad e incluso depresión en algunos usuarios.
#10 – Hormigueo en manos y pies: Esa sensación de hormigueo no siempre se debe al síndrome del túnel carpiano. Las estatinas pueden agotar la coenzima Q10, dejando los nervios debilitados y con sensación de hormigueo.
#9 – Problemas digestivos de los que nadie te advierte: Hinchazón, estreñimiento o diarrea repentina: la atorvastatina puede irritar todo el tracto gastrointestinal. Más de 60.000 informes de la FDA mencionan náuseas o dolor abdominal.