El pollo y el pavo son fuentes de proteína magra, fáciles de digerir y muy útiles para preservar el volumen muscular sin aportar exceso de grasa, algo clave para mantener la agilidad en las piernas.
Las lentejas y otras legumbres no solo ofrecen proteínas vegetales, sino también hierro, magnesio y vitaminas del complejo B, que ayudan al correcto funcionamiento muscular y nervioso.
El yogur natural y los lácteos bajos en grasa aportan calcio y proteínas, fundamentales para fortalecer los huesos que sostienen las piernas y reducir el riesgo de fracturas.


